Albány Colmenares: Más allá de una dirigente rebelde

Personajes

-El día de la mujer (08 de marzo) lo estamos celebramos en Kipupress. El equipo entrevistó a cinco mujeres inspiradoras de la región, quienes activamente dejan su marca en Carabobo. Durante esta primera semana del mes, se publicará un seriado de entrevistas para celebrar algunas mujeres que influyen en quienes las rodean-.


Albány Colmenares es una dirigente y activista política. Una joven que bajo la lupa de nuestra conversación, se expresó con una actitud diferente a lo acostumbrado. Una mujer que da todo por Carabobo y que responde efectivamente al deseo de inspiración que nos impulsó a hacer esta serie de mujeres. En Instagram se autodenomina “rebelde como Albert Camus”, un adjetivo que enmarca a la perfección su personalidad fuerte y tajante.

Flaca y de cabello oscuro —momentáneamente—. Con un delineado de ojos tan perfecto que da envidia y una sonrisa enorme que es ventana panorámica digna de atención. A primera vista, la joven luce como la vocalista problemática de un grupo alternativo de hard rock. Al pasar el rato descubres que simplemente quiere distanciarse de lo establecido estos últimos 20 años.

Al preguntarle sobre si se consideraba a sí misma como una mujer inspiradora, no dudó y respondió que sí. “He trabajado para eso. Yo pienso mucho en la trascendencia y considero que ella fluye de uno mismo. Mis ideas son las que realmente impactan en las personas”. Albány milita activamente en el partido Vente Venezuela. No es raro verla montada en una tarima dando algún discurso para la ciudadanía, quienes siempre la oyen atentos.

¿Qué significa ser mujer en Venezuela?

Tomó un breve suspiro y respondió: “Significa ser luchadora por naturaleza. Desde que nacemos tenemos que adaptarnos a condiciones bastante difíciles. Cuando vives en un entorno tan complicado, algo te impulsa a ir más lejos”.

Con una gran sonrisa admitió sentirse inspirada por la figura de su abuela. “Fue una joven de un pueblito llamado Guamacho en Falcón. Ella quería ser maestra y a sus 16 años fundó una escuela; Sin tener título universitario ella decidió formar niños de manera autodidacta. Para ella fue suficiente saber leer y escribir. Mi abuela fue un gran ejemplo para mí porque ella trascendió”.

Agregó que —dentro de la política— siente orgullo por la diputada de la Asamblea Nacional de Venezuela (AN), Delsa Solórzano. Le parece una mujer “genial”, para ella tiene todos los atributos de una dama triunfadora, a pesar de convivir en el entorno político venezolano, donde los hombres aventajan en cantidad.

Visiblemente emocionada, Albány no dejó de mencionar a su líder política, María Corina Machado. Mencionó que la considera su madrina política, puesto que fue ella quien la atrajo a su partido. Es una líder indoblegable.

Foto: Cortesía

Cuando el deber llama hasta el llanto de la madre calla

Para la joven política su madre es una pieza fundamental en su vida. Es quien la despierta de sí misma. “Una fortaleza a la que me aferro cuando siento que no puedo”. Su madre es quien forjó todos los principios y valores que la carabobeña predica. “A veces le digo que no puedo e inmediatamente me dice ‘yo no crié a mis hijos para que digan que no pueden’. Es como una cachetada a la realidad. Mi mamá es la mejor para eso”.

Como en toda familia, no vieron con buenos ojos que enrumbara en la política. Cuando Albány empezó la militancia, corrían tiempos de protestas en Venezuela. “Ahí sí era más complicada la cosa, porque ellos se preocupaban mucho por mí”. Admitió sentir la necesidad de no quedarse como una protestante y dedicarse de lleno en la política seria. Su familia entendió que era algo de verdad, así que no tuvieron más remedio que aceptarla.

Foto: Cortesía

Las apariencias engañan

El aura que rodea a Albány es distinto. Eso se ve reflejado en su apariencia, luce un poco roquera pero muy bien arreglada, maquillada y perfumada. Tiene un piercing en la nariz que no teme llevar a reuniones y mitines. Es un modo de protesta al status quo y una introducción de quién es como persona. Alguien que no le teme a la crítica, tal como lo define Albert Camus: “un rebelde debe tener ética de acción”. Ella la demuestra en cada ocasión que siente que es juzgada por cómo se ve.

Foto: Cortesía

¿Crees que eres una mujer rebelde?

“Desde el inicio como dirigente, ese fue mi carácter distintivo. Más allá del tema de la apariencia —porque siempre andaba con mi cabello azul y mi piercing— es la rebeldía en actitud, de que yo tengo tales principios que no voy a cambiar porque para mí son lo correcto”. Agregó que tiene los ovarios para reconocer los errores y corregirlos.

Afirmó que parte de su distintivo radica en reconocer a sus aliados reales. A la hora de trabajar con ellos no pone peros en las creencias de ninguno. “Cuando te rodeas de personas con ganas de servir tienes que valorarlo y respetarlo muchísimo. Eso se ha perdido”.

No está exenta a la crítica. De hecho, admitió que fue muy juzgada al principio de su activismo político. “A mí me encantaba cuando me recriminaban el color de mi cabello y el piercing de mi nariz. Al igual cuando me tatué el 77. Yo nunca les dije nada, porque para mí la mejor forma de demostrar fue la acción”.

No perdió oportunidad de demostrar su fuerza y su capacidad al dar discursos, debatir, publicar sus ideas en los medios. Cree que la acción es la mejor forma de demostración.

¿Qué significa el 77 que te tatuaste?

Su cara dejó ver una sonrisa nostálgica, como si le hubieran hablado de una amiga de la infancia. “Yo comencé con el movimiento estudiantil Unidad 77, me marcaron. Son como mi familia y los considero una institución. Les debo y les aporto mucho a pesar de que ya no hago dirigencia estudiantil”.

El 77 también es su número dentro de un equipo de Ultimate Fresbee donde es deportista. Allí juega junto a su novio Charlie —quien la acompañó durante la entrevista— y a quien miró con ojos de amor al mencionar el equipo.

Albány lucha por el reencuentro

Para ella la partida de su hermano del país significó un trago amargo de realidad. Eran muy cercanos, “Parecíamos la misma persona”. Parte de su deseo como dirigente política es crear las condiciones para que su hermano Oscar —que es médico graduado de la Universidad de Carabobo— ejerza en su país, pues “él está destinado a ser una persona muy grande”.

Albány quiso dirigirse a su hermano. Al hablar de él, su voz se empezó a quebrar. Nos miró resignada, como recriminando nuestra pregunta. Ella sabía que lloraría. Brotaron lágrimas de nostalgia. Se preparó y lo dijo:

“Me haces mucha falta. Yo sé que serás el mejor en lo que haces. Eres mi modelo a seguir”. Entre risas y lágrimas admitió estar profundamente agradecida “por alejarme del reggaetón y enseñarme el rock. Te amo muchísimo”.

La nueva generación

Esta joven trabaja arduamente para llevar un mensaje de esperanza. En diez años se ve como la gobernadora de Carabobo, sin descartar la presidencia. Quiere abrir un centro de formación política para jóvenes. Y está decidida a impulsar la educación como arma en pro a las mujeres venezolanas; Para elevarlas al nivel de cualquiera en el extranjero. “Un país atrasado no permite el avance del género femenino”.

Quiere ser recordada como una joven que dio todo por generar cambios positivos en la región. Una mujer que inspiró a otros a ser grandes. Actualmente está inmersa en un proyecto deportivo junto a su novio. Invitan a niños que provienen de zonas vulnerables a jugar Ultimate Frisbee. De esta manera generan un impacto positivo dentro de los jóvenes.

Foto: Cortesía

Albány ve como un reto la independencia personal en Venezuela, sin embargo “echándole pichón —como tiene ser—, cualquiera lo logra”. Quiere seguir aprendiendo, aún le queda “mucho estudio por delante”. No descarta tener una familia y llevar adelante muchas más iniciativas sociales.

Ping-pong de preguntas

¿Qué te animó a hacer política?

“Tenía muchas quejas y me dije ‘si te estás quejando tanto, alguna propuesta tienes que tener’. Es ahí en dónde comenzó todo”.

¿Qué tipo de riesgos enfrentas cada día?

“Con las personas negativas. Es como si te consumieran el alma”.

Ser mujer en una palabra

“Luchadora”.

Lo que más admiras de una mujer

“La capacidad de imprimir emociones y sentimientos en todo lo que hace”.

Una cualidad

“La perseverancia”.

Una heroína de la vida real

“María Corina Machado”.

Una heroína de ficción

“Mulán. Ella es especular. Se fue a la guerra para proteger a su papa”.

Su mensaje

Le pedimos que diera un mensaje a las mujeres venezolanas. Apostó por la igualdad y el reconocimiento de las cualidades femeninas. El amor propio es parte de su discurso:

“Mi mensaje es que se crean lo grande que pueden llegar a ser. No es un tema de competencia con los hombres, sino de que todos tenemos un rol que cumplir. La construcción de la nueva república necesita que todos cumplamos ese rol indispensable en esta página de la historia. Las mujeres no podemos quedarnos en nuestras casas de brazos cruzados, tenemos que ayudar a niños, adultos, a los abuelitos. Tenemos que ayudar en lo profesional, en lo deportivo, en lo científico. Ahora es que tenemos qué aportar”.

Foto: Cortesía

La acción de ser rebelde

Albány Colmenares es una joven valenciana que a sus 24 años ya figura como una representante política del país. Una ex dirigente estudiantil, que con mucho ímpetu se ganó un puesto entre las filas del partido azul celeste, Vente Venezuela. Casi fue presa por protestar, debió correr y esconderse. Un momento en donde se replanteó la libertad y se convenció de la importancia de luchar en busca de ella.

Foto: Cortesía

Ella definitivamente no forma parte del montón. Representa a una generación rebelde —como ella— que durante 20 años maduró, para estar preparada hoy a los tiempos históricos que corren. Ser rebelde a veces se confunde con la malcriadés, pero la cosa es que Albány lucha contra el no hacer nada, es por eso que se rebela. Dibuja a la perfección a la mujer venezolana de esta época; quienes tienen iniciativa y van sin miedo a pedir lo que quieren.


Redacción: Duarbriel Gómez / Producción: Simone Monasterio

 

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