La cola de gasolina: El sacrificio del venezolano (+VIDEO)

Testimonios

Redacción: Estefania Izaguirre | Producción Audiovisual: Richard Salazar


Una tarea tan mundana como echar gasolina a un carro se convirtió en una travesía para los venezolanos. Algo que no tomaba mucho tiempo en el pasado. Ahora se ha transformado en un sacrificio de tiempo, energía y por supuesto, recursos.

Sin importar la impotencia o humillación que estos sientan al realizar colas kilométricas por largos periodos de tiempo, necesitan de este servicio para cumplir con sus actividades cotidianas. Lamentablemente este largo proceso se convirtió en una para muchos.

Desde Valencia, Carabobo, Eduardo Briceño comentó que la forma más común para él poder surtir su tanque es pasar la noche en la cola. Dormir en su carro y si tiene suerte lograr el cometido en la mañana.

“Le tengo que decir a mi mamá mientras tanto voy a clases que se quede cuidando el carro”, agregó. Y aun así, tras pasar por todo esto, el tanque suele durarle por lo menos una semana y media o máximo dos. Además aseveró que la cola de gasolina más corta que ha realizado ha sido de cuatro horas.

Mientras tanto, los días pasan y los valencianos siguen realizando sacrificios personales que les afectan de manera física y psicológica.

Eduardo Briceño, ciudadano valenciano que sacrifica noches enteras en las colas de gasolina

Carlos Mata, ingeniero petroquímico de PDVSA, expresó que el tema de la gasolina es delicado, ya que la estructura con respecto al proceso de refinación está bastante debilitada dentro del país.

Esta deterioración ocurrió debido a la falta de mantenimiento en las instalaciones. En los motores. Y en las unidades estándar encargadas de los procesos de refinación. “En consecuencia tenemos un bajo suministro de ese combustible en el mercado nacional” concluyó.

Por ahora, los venezolanos seguirán colgados en la expectativa del futuro. Pasando duras noches dentro de sus carros, largos días en una cola de gasolina inmóvil. Y sintiendo esa sensación agridulce cuando por fin llegan a llenar el tanque. Preguntándose si siempre tendrá que ser de esa forma o si siquiera valió la pena.

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