Consejo muy útil para que puedas evitar los antojos

Gastronomía

Cada nuevo inicio trae consigo nuevas metas, como por ejemplo al iniciar un nuevo año, trabajo, país o inclusive una  vivienda nos coloca en la senda de alcanzar cosas que anteriormente no habíamos logrado. Casi siempre uno de esos nuevos propósitos es bajar de peso y por esto lleva consigo el inicio de las dietas y los ejercicios.

Sin embargo, el peor enemigo de las dietas son los antojos, ¿cómo hacer para evitar toda esa comida chatarra y poco saludable pero que a la vez es tan deliciosa y de solo verla provoca? Pues esta es una de las incógnitas de mayor dificultad de la vida saludable pero aquí te otorgaremos el consejo más revelador de tu vida.

Existe un estudio realizado por la universidad del sur de la florida que fue publicado en el mundialmente famoso Journal of Research Marketing, que indica que al solamente oler una comida chatarra o poco saludable, nuestro cerebro reacciona dándole un pequeño toque al circuito de recompensas ofreciendo un estímulo similar como si lo estuvieras comiendo.

 

Foto: 800noticias

Este descubrimiento fue posible gracias a un fenómeno conocido como “Olor ambiental” el cual fue utilizado por los investigadores. Este fenómeno era utilizado en el pasado como táctica de venta aprovechando de los beneficios del olfato para impulsarnos a cumplir un antojo a través de la compra de un producto.

El estudio fue realizado a través de una prueba de dos minutos donde el sujeto era expuesto a un nebulizador de aromas que desprendía fragancias intercaladas tanto de olores saludables no saludables.  La proeza del estudio fue descubrir que, si solo estas expuesto a la fragancia del antojo por alrededor de treinta segundos anhelas esa comida, pero mientras más largo el tiempo de exposición al aroma tiende a terminar con el ansia y el deseo.

Así que ya sabes, la próxima que inicies dieta o simplemente tengas un antojo que no puedes permitirte, rodéate del aroma de esa comida por alrededor de dos minutos y de esta manera afectaras tu cerebro en el circuito de recompensas engañándolo para que deje de sentir el antojo, pero de vez en cuando date un gusto.

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