Día del Artista Plástico: Reverón, luz y delirio

Cultura Efemérides

Cada 10 de mayo se celebra el Día del Artista Plástico en honor al natalicio de Armando Reverón, uno de los artistas más destacados de la contemporaneidad venezolana.

Nació un día como hoy hace 131 años, en Caracas, hijo de Julio Reverón Garmendia y Dolores Travieso Montilla. Sin embargo, sus padres no se ocuparon de su crianza, sino los Rodríguez Zocca, una familia de Valencia. Allí fue a la escuela de Alejo Zuloaga y tuvo su primer acercamiento a la pintura.

En 1909 el artista volvería a Caracas con su madre, para estudiar en la Academia de Bellas Artes. Dos años después recibió una beca para ingresar a la Escuela de Artes y Oficios de Barcelona, y más tarde se inscribió en la Academia de San Fernando en Madrid.

Al regresar a Venezuela, se casa con Juanita Ríos y luego se instala en Macuto, Vargas, donde construye El Castillete, una especie de casa-taller en el que exploraría su identidad artística, dando lugar al nacimiento de su periodo luminoso, y a su muerte en 1954 –embolia cerebral­–.

Las obras de Reverón trascendieron fronteras con exposiciones en Europa y Estados Unidos, siendo digno de varias condecoraciones: el Premio Nacional de Pintura, y los premios internacionales Federico Brandt y John Boulton.

En 2014 el Estado declaró la obra de Reverón como “Bien de interés cultural”. En 2016,  durante un mismo acto, sus restos fueron enterrados en el Panteón Nacional junto a los de César Rengifo.

Armando Reverón posa con sus muñecas

Los laberintos de la luz: Reverón, el “loco de Macuto”

El excentricismo de Reverón lo condujo al aislamiento social y a la reclusión en un mundo propio (El Castillete).

Esa conducta atípica abrió una discusión sobre los límites entre la genialidad y la locura. Al respecto, el libro de compilaciones de Juan Calzadilla, Los laberintos de la luz, retrata desde una perspectiva biográfica, las alteraciones psíquicas del artista.

El texto describe las anotaciones del doctor Báez Finol, psiquiatra que atendió a Reverón en el Sanatorio San Jorge.

Los delirios habían empezado en Macuto, pero el pintor se negaba a recibir ayuda, hasta que se hizo una herida en el pie que le impidió caminar. Entonces sus amigos tuvieron que forzarlo a ingresar al psiquiátrico.

“Cuando se le preguntaba la razón que había tenido para descuidar tanto su lesión del pie hasta el punto de haber dejado que proliferaran incontables larvas, expresaba que era gran admirador de la naturaleza y que esas larvas también tenían derecho a vivir”, comentó Báez Finol en su informe.

En el libro se le atribuyó, en gran medida, la inestabilidad emocional de Reverón a episodios dramáticos de la infancia, como fue la temprana separación de la madre, la vida con su familia adoptiva, y su retiro del colegio “porque el cerebro no andaba bien”, según sus padres.

“Es muy probable que Reverón haya presentado una inflamación del cerebro y de sus envolturas, una verdadera encefalitis que contribuye a explicar la personalidad rara que lo acompañará después en el transcurso de su vida”, reseña el libro.

Un año después, el artista plástico volvió repuesto a su Castillete, aunque sus episodios psicóticos nunca cesaron.

En su esquizofrenia, o alteración del a personalidad, escuchaba voces interiores y vertía esa energía delirante en su plástica.

La Luz de Reverón

La vida del artista fue material de estudio para ensayistas como Juan Liscano,  Alfredo Boulton, y el mencionado Juan Calzadilla.

Los autores distinguen diversas facetas del pintor, siendo la etapa impresionista –el periodo de la Luz– la más destacada. En esta fase blanca  experimentó las diversas manifestaciones de la luz sobre los objetos.

Algunas obras destacadas de este periodo son:

  • El Rancho (El Caney) – 1930.
día del artista plástico Reverón
Óleo sobre tela 65 x 80 cm. Colección Museo Armando Reverón.
  • Retrato de Juanita con ramo de flores – 1933
Reverón día del artista plástico
Pigmentos diluibles al agua sobre papel 88 x 76 cm. Colección de la Galería de Arte Nacional de Venezuela.
  • El Rancho – 1933
Reverón día del artista plástico
Óleo y pigmento diluible al agua sobre tela 44,2 x 47,5 cm. Colección de la Galería de Arte Nacional de Venezuela

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