Día Nacional del Teatro: Comedia en tres actos

Cultura Efemérides

Desde 1978 en Venezuela celebramos el Día Nacional del Teatro cada 28 de junio para rendir homenaje a quienes se dedican a la dramaturgia en el país.

Aquel año el decreto fue realizado por el entonces presidente Carlos Andrés Pérez, quien decidió la fecha en memoria a un registro de 1600 en el acta del Cabildo de Caracas, donde se solicitaba autorización para presentar una obra de teatro.

Desde entonces la celebración sirve para destacar la labor de quienes  nos conmueven con lágrimas, sonrisas, suspiros y despiertan nuestras sensibilidades en escenarios: óperas, bares e incluso  video llamadas.

Los sitios de encuentro no son lo único que ha evolucionado en el teatro, sino las forma de hacerlo. En Venezuela, y especialmente en Carabobo, los espectáculos tradicionales han sido secundados por el Stand Up Comedy, una modalidad que nos atrae como imán al metal  porque, bueno, ya lo saben, llevamos el sentido del humor en la sangre  y le encontramos un chiste a todas las cosas.

La movida del Stand Up en la región parece tener su núcleo en la Universidad Arturo Michelena (UAM).

No se ha podido comprobar científicamente la influencia de la Escuela de Comunicación Social en la comedia, pero justamente tres personas que han visto clases en ella, nos cuentan  sus primeras experiencias haciendo Stand Up y cómo han salido adelante en cuarentena.

Personajes

Bryan Díaz: Comunicador social, circuito Talento sin Tarima.

Leonelis Medina: Estudiante de comunicación, circuito Risas Enlatadas.

Caco Molina: Estudiante de comunicación, bailarín, dramaturgo, coordinador de circuito Bulla Jarras y Tapas.

teatro comedia

Acto I

Escena primera

(Entra Bryan Díaz)

Siempre he estado ligado a la comedia. De pequeño no conocía a muchos comediantes, exceptuando a los de Radio Rochela. Empecé haciendo tuits sarcásticos y luego cuando vi los videos de George Harris me dije “verga, esto me gusta, decir cosas que uno piensa y den risa”.  En 2016 hice un taller con Carlos Alvarado y tuve un acercamiento más real a lo que es el oficio de comediante, cómo se escribe y lo que debe hacer uno en tarima.

En ese mismo taller nos pidieron que hiciéramos algo. Éramos como 30 personas  y se me ocurrió desarrollar una historia basada en varios tuits que había hecho. A esa gente le gustó. Llevamos el show a Bulla Jarras y Tapas donde cada uno hizo su presentación formal de 5 minutos. Allí me fue bien, al público le gustó, pero yo lo atribuyo a que casi todos eran familiares y amigos.

 Después de allí, vino la etapa ruda del Stand Up. En otras noches la misma presentación no caló, no causaba las risas y había silencios, pero es por la inexperiencia. Con el tiempo fui aprendiendo a hacer que la gente conectara con la historia.

Escena segunda

En Valencia, a diferencia de Caracas donde hay una cultura del teatro diferente, es normal que uno inicie haciendo Stand Up en los bares. En el bar hay un público bastante interesante. Se encuentro de todo. Hay personas borrachas, el cumpleañero, la persona que sólo estaba allí y se encontró con el show al que ni siquiera le presta atención.

Claro que el Stand Up que se hacía antes con el de ahora es distinto. Ahora la misma gente pide silencio en los bares para poder escuchar al comediante. Antes se hablaban temas que calaban bien en bares, sobre sexo alcohol y rumbas, y ahora se tocan temas que no dejan de dar risa, pero que abordan la cotidianidad actual del ser humano.

Con Talento sin Tarima logramos sentar nuestras bases en San Diego. Todos los miércoles teníamos shows, pero este año de apocalipsis no hemos tenido la misma suerte. Se ha intentado hacer comedia en las redes sociales que son un éxito, pero en Venezuela la conexión a internet es patética. En una ocasión me invitaron a hacer un Live y la primera mitad estuvo bien, pero en la segunda no se entendieron ni los chistes.

Lo importante es que los comediantes de alguna u otra forma están creando contenido. Incluso las personas que en cuarentena necesitan distraerse van aceptando la idea de ver shows en Zoom.

Escena tercera

Les recomiendo a los muchachos que quieran hacer Stand Up que sigan echándole bolas y no se dejen joder por las malas noches porque son las que más ayudan. Todas las veces que me fue mal, tomé notas de los errores. Hay que ser muy autocríticos.

Ahorita ni siquiera puedo decir que siempre me va bien, pero por ahí la salvo.

Teatro comedia

Acto II

Escena primera

(Entra Leonelis Medina)

En bachillerato, en ese proceso de saber lo que quería ser y lo que quería estudiar, se me ocurrió que “bueno, pero puedo ser comediante” porque siempre tenía esa tendencia de hacer reír a mis amigos y pensaba que podía sacarle provecho. Sin embargo, me inscribí en comunicación social y lo de ser comediante ni siquiera pasó a segundo plano, simplemente la idea dejó de existir en mi cabeza.

En la universidad conocí a gente que hacía Stand Up Comedy. Un día realizaron un evento en el boulevard y cuando terminé de ver el show dije “verga, yo quiero hacer eso también” y cuando acabó todo le dije a uno de los chicos del evento “¡Ey, chamo!, yo quiero… ¿cómo hago para meterme en ese mundo?”. Me pidió que escribiera un material de mínimo 5 minutos y allí comencé.

No recuerdo si transcurrió una o dos semanas desde ese día hasta que me presenté por primera vez. Para entonces el circuito Risas Enlatadas tenía su sede en un bar del WTC Hesperia y me sentía muy ansiosa, dudaba mucho de mi material, escrito con anécdotas de mi vida, cuentos que les echaba a mis amigos que los hacían reír. Estaba nerviosa, tenía miedo escénico y aunque hubo más silencios que risas sabía que no sería la última presentación.

Escena segunda

Que se estén haciendo shows en Zoom no es más que una muestra de adaptación. Es una gran alternativa. Los comediantes quieren seguir presentándose y creando contenido para sus comunidades en redes sociales. Además, hay quienes pueden cobrar y eso está muy bien porque es su trabajo.

También se presta para recaudar fondos y ayudar a personas que necesitan alguna operación o medicamentos. Es fino, está bien. Sin embargo, los shows por video llamada tienen sus limitaciones. Uno recurre a técnicas para manejar al público en vivo, para esa gente que grita o que comenta hasta el punto de interrumpir en exceso. Lograr ese control por Zoom es muy difícil, todos hablan al mismo tiempo y hay muchos saboteadores que se conectan.

Todos anhelamos retomar esa “normalidad” de las presentaciones en locales.

 

Escena tercera

Yo recomiendo ser histriónico, exagerar, hacer mofas, practicar muchos las imitaciones. Y ojo, no es actuar como un pendejo o hacer cualquier estupidez para que se rían de uno. En el Stand Up hay una estructura, una narrativa que seguir. Todo tiene que estar bien pensado, estudiar al público para saber qué tipo de humor usar .Claro que cada comediante es un personaje diferente. Hay quienes sólo se quedan parados en el escenario y les va bien porque quedarse parados es parte del performance.

Al que está empezando, le aconsejo primero: no desistas ni te deprimas en la primera noche que te vaya mal porque…. vienen más noches así (risas). Uno va mejorando con el tiempo. Segundo: aceptar críticas constructivas, incluso pedirlas. Tercero: practicar con notas de voz y ensayar frente al espejo. Cuarto: buscar referentes del Stand Up, estudiarlos, observar sus movimientos, analizar las estructuras de sus presentaciones, dónde está el clímax, cómo manejan los silencios.

Teatro comeida

Acto III

Escena primera

(Entra Caco Molina)

Desde pequeño la comedia ha estado en mí y mi familia.

En mi casa siempre veíamos Radio Rochela y coleccionábamos los CDS del Conde del Guácharo. Luego conocí a esta camada de comediantes que actualmente son artistas súper reconocidos: José Rafael Guzmán, Led Varela, Nanutria, Daniel Pistola, el Profesor Briceño y George Harris. Cuanto tuve la oportunidad de verlos en tarima dije “esto me gusta, me encantaría hacerlo”.

La verdad es que empecé como comediante hace un año, pero desde los 8 años he estado montado en escenario haciendo cualquier cosa, desde un acto cultural hasta un musical. Las tarimas siempre me han gustado. Estudié danza, dramaturgia y teatro improvisado, pero escogí la comedia porque siento que tengo muchísimas cosas que contar que pueden hacer a la gente estallar de risa.

En mi primera presentación hubo un público muy noble. Fue parte del taller de Carlos Alvarado y mis compañeros se pusieron de acuerdo para que yo fuese el cerrador. Nos habían pedido una rutina de mínimo cinco minutos y máximo ocho. Yo tenía 18 minutos de material, demasiados chistes. Fue una locura, a la gente le encantó, me sentí muy bien con esa energía.

Hoy pienso que aquello fue más por el afecto de las personas conocidas que estaban allí, que por lo que contaba realmente en mi rutina. En mi segunda presentación con un público totalmente desconocido me fue horrible, patético.

Escena segunda

Ahorita hay mucha gente presentándose en Zoom como los de Risas Enlatadas y Sin Filtro. En caracas hay muchachos que están haciendo lo mismo y es genial. Nos permite conectarnos y conocer incluso a comediantes de Puerto Rico, EEUUU, México. Entonces nos estamos uniendo, encontrándonos a través de plataformas digitales.

Es maravillosos es “cercanía” que podemos tener con un comediante de otro país, que tal vez sin la pandemia, ni siquiera hubiésemos conocido. Buscándole el lado positivo a las cosas, podemos seguir haciendo Stand Up. Nosotros tenemos que encargarnos d que sea viable porque es la última alternativa que tenemos. Las redes sociales son una buena forma de probar material, saber si a la gente le gusta

Creo que las personas tendrán altas expectativas de los comediantes y serán merecedores un buen show. Así que nosotros debemos asegurarnos de que se van a reír. Una vez que la cuarentena finalice retomaremos todas las tarimas. Es lo que todos deseamos, pero no podemos esperar a que esto termine para seguir haciendo comedia.

Escena final

Actualmente hay varios cursos online donde se puede estudiar. Mi recomendación es esa, que estudien, que lean comedia, que consuman comedia, pero no tanto. También hay que generarla. Es Stand Up es tan divertido que a veces sólo nos conformamos con verlo y reírnos. Pero la práctica y la escritura son necesarias.

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