“Ilusión de la mano de goma”: Curioso método para tratar el TOC

Salud

Investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) han demostrado que una popular ilusión óptica, conocida como ilusión de la mano de goma, puede ayudar a tratar algunos de los pensamientos intrusivos en el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)

Según un estudio, publicado en la revista científica ‘Frontiers in Human Neuroscience‘, esta nueva investigación podría abrir la vía hacia un método de tratamiento que sea menos estresante que los enfoques actuales disponibles.

Los investigadores de la Universidad de Cambridge usaron la ilusión de la mano de goma (puedes ver el video) como punto de inicio para su experimento. En este clásico truco de ciencia cognitiva, una de las manos del sujeto se oculta de la vista y es reemplazada por una mano ficticia, aunque el cerebro humano es capaz de registrar la mano de goma falsa como propia si antes se han estimulado (normalmente, acariciándolas) al mismo tiempo tanto la mano real como la falsa.

Frente a la terapia de exposición

La investigación sugiere que algunas personas con trastornos de salud mental podrían ser más susceptibles a esta ilusión de la mano de goma, y por lo tanto puede ser utilizado como tratamiento en lugar de la terapia de exposición, un método de tratamiento donde los pacientes se exponen gradualmente a sus temores.

El TOC puede provocar una serie de fijaciones no saludables y pensamientos intrusivos, como el de la limpieza excesiva

Para las personas con compulsiones de TOC que implican limpieza, esto podría usarse para ensuciar la mano ficticia, en lugar de la mano real de la persona. “Si se puede proporcionar un tratamiento indirecto que es razonablemente realista, donde se contamina una mano de goma en lugar de una mano real, esto podría proporcionar un puente que permitirá a más personas tolerar la terapia de exposición o incluso reemplazar la terapia de exposición por completo” señala a Science Alert el neurocientífico Baland Jalal, de la Universidad de Cambridge.

El TOC puede provocar una serie de fijaciones no saludables y pensamientos intrusivos, como el de la limpieza excesiva, siendo las opciones de tratamiento complicadas, lo que lleva a los pacientes a experimentar un mayor grado de angustia.

Para comprobar su tesis, Jalal y sus colegas analizaron la respuesta de 29 voluntarios con TOC a través de la ilusión de la mano de goma. De esos 29, a 16 se les acarició simultáneamente la mano de goma y la mano real, mientras que a los otros 13 se les acarició de forma asíncrona. Tras cinco minutos, se untó con heces falsas la mano de goma y se les colocó un paño húmedo (para simular la misma sensación) en la mano real y se les pidió a los voluntarios que calificaran sus niveles de disgusto, ansiedad y necesidad de lavarse las manos. Los sujetos reportaron niveles similares tanto en la mano siendo real como en la falsa.

Cinco minutos después se volvió a pedir a los voluntarios que contaran sus sensaciones y aquí aquellos que habían sido acariciados de manera simultánea fueron los que sintieron los mayores efectos de la contaminación, con niveles más altos de disgusto, ansiedad, y con una mayor necesidad de lavarse las manos. “Con el tiempo, acariciar las manos reales y falsas en sincronía parece crear una ilusión más fuerte“, afirma Jalal. “Esto significaba que después de diez minutos, la reacción a la contaminación fue más extrema. Aunque este fue el punto en el que terminó nuestro experimento, la investigación ha demostrado que la exposición continua conduce a una disminución de los sentimientos de contaminación, que es la base de la terapia de exposición tradicional”.

“Te hace sentir cómodo”

Así, al engañar primero a los cerebros de los pacientes para que piensen que las manos ficticias son reales, este tipo de técnicas podrían aplicarse de manera menos grave y generando menos estrés que las terapias de exposición estándar, donde se pediría a aquellos pacientes con TOC que dejaran sus manos sucias durante períodos más largos de tiempo.

Esta técnica, frente a la realidad virtual, es sencilla, barata y accesible desde cualquier lugar

Se estima que el TOC afecta a entre el dos y el tres por ciento de la población general y que algunas de las personas que lo sufren no pueden soportar enfrentarse a la terapia de exposición, por lo que no es una solución ideal para tratar de abordar algunos de sus comportamientos compulsivos.

“Mientras que la terapia de exposición tradicional puede ser estresante, la ilusión de la mano de goma a menudo hace reír a la gente, ayudándoles a sentirse a gusto”, añade Jalal. “También es sencilla y barata en comparación con la realidad virtual, por lo que puede llegar fácilmente a los pacientes en apuros sin importar dónde se encuentren o su nivel de recursos”, concluye.

Con información de El Confidencial.

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