Jesús Soto: El padre del cinetismo en Venezuela

Personajes

Todos alguna vez hemos oído de Jesús Soto o visto alguna de sus obras. Esa esfera gigante que adorna la Av. Francisco Fajardo de Caracas nos recuerda la época dorada de arte en la que vivió Venezuela. Un artista como ningún otro, padre del cinetismo en Venezuela.

Foto: Esfera de Jesús Soto en Caracas. Cortesía de Steemit.
Jesus soto juventud
Soto en su juventud

Este ilustre bolivarense nació el cinco de junio de 1923. Fue en las calles de su natal Ciudad Bolívar en donde dio los primeros pasos como artista, pero con la música y no con las artes plásticas. A los 19 años consiguió una beca para estudiar Bellas Artes en Caracas. Ahí comenzó su camino hacía el éxito.

Las primeras pinturas de Soto reflejan influencias modernistas, en donde se distingue la presencia de varios artistas en los que se inspiró: Marcos Castillo, Henri Matisse, Paul Cézanne y Pablo Picasso. Siendo estos dos últimos lo que mayor influencia tuvieron en el artista criollo.

En 1947 fue elegido como director de la Escuela de Bellas Artes de Maracaibo, cargo que duró poco, hasta 1950. Ese año Soto recibió una beca para seguir sus investigaciones artísticas, que lo llevó hasta Francia. Sin embargo, fue Maracaibo en donde descubrió el Cuadrado blanco sobre fondo blanco (1918) del ruso Kasimir Malevitch. Una técnica que le permitió insertar más luz a sus creaciones.

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Jesus Soto Muro óptico
Muro Óptico 1951

Dos años más tarde, en 1947 presentó su primera exposición individual en Caracas y recibió grandes halagos por artistas de la época. En la década de los cincuenta llega a París, allí empieza a indagar sobre el arte abstracto de la mano de su gran amiga y artista, Aimée Battistini. El venezolano opinó que el abstraccionismo le parecía la segunda revolución artística más importante después del renacimiento italiano.

El cinetismo

Jesus Soto Estructura Cinetica 1957
Estructura Cinética 1957

1955 marcó el inicio de su incursión en el cinetismo, con su serie titulada estructuras cinéticas (1956-1957) con la que tuvo mucho éxito y reconocimiento. Sus obras llegaron a adornar instituciones en Venezuela, como los jardines del IVIC (Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas).

Recibió el premio nacional de Artes Plásticas en 1960, con el que concluyó su periodo barroco, iniciado cinco años antes. Dos años después crea su primer “Penetrable”, obra artística que lo llevó a que el aclamado arquitecto criollo, Carlos Raul Villanueva, lo invitara en 1967 a la carpa de Venezuela en la Exposición Internacional de Montreal.

Soto recibió innumerables premios y reconocimientos, entre ellos, el premio Nacional de Escultura en París, Francia en el año 1995. El artista murió diez años después (2005) en su residencia de París. El venezolano dejó una estela de herencia artística que siempre será venerada por nosotros. Sin lugar a duda un genio del arte que le regaló invaluables tesoros a nuestro país.

Con información de Venezuela Tuya.

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