La ciencia explica nuestro amor por la música

Curiosidades

Existen razones científicas detrás de todo lo que nos hace sentir la música y de cómo su desarrollo forma parte importante de la evolución humana.

La música es un reflejo de la sociedad y su historia es tan larga como la humanidad, pues han evolucionado en conjunto.

Durante décadas, los científicos han tratado descifrar cuál es la razón científica detrás del amor que los seres humanos sentimos por la música.

Los productos musicales nos provocan emociones intensas, pero son mucho más que un simple generador de placer. En realidad, son parte de un proceso evolutivo.

La ciencia ha encontrado razones evolutivas por la cuáles los humanos aman la música y por qué es tan importante en la vida social.

Para encontrar pareja

Cuando surgió la música, el canto y las presentaciones, fueron concebidas como cualidades masculinas.

Estudios antropológicos han encontrado evidencia de ‘cantantes famosos’ en civilizaciones antiguas, como las tribus de las Islas Trobriand.

De acuerdo con la teoría de selección sexual de Darwin, el hombre primitivo utilizó su garganta para emitir sonidos que llamaran la atención de las mujeres.

La evolución social y musical abrió paso a que cantantes femeninas triunfaran en el ramo y se volvieran famosas por su talento.

Sincronía

Los humanos hacen ruido al caminar y, en ocasiones, suelen sincronizar inconscientemente sus pasos con los de su grupo o acompañante.

En la era primitiva, el sonido de los pasos probablemente fue un problema a la hora de salir a cazar un animal, pues podían confundir los sonidos con los de su propio grupo o ahuyentaban al animal.

Los primeros humanos pudieron aprender a sincronizar sus pasos para identificar los sonidos grupales y excluirlos de los externos, lo cual resultaba en cazas más exitosas.

Algunos científicos creen que esa sincronización fue el cimiento para que los humanos evolucionaran la capacidad de escuchar, ‘sentir el ritmo’ y sincronizar los pasos (aunque algunos tengan dos pies izquierdos).

Para crear comunidad

Algunas especies animales, como los chimpancés o los coyotes, emiten sonidos para identificarse como parte de su manada; lo mismo sucede con los humanos.

Los países tienen himnos, las escuelas tienen porras y los equipos deportivos tienen cánticos distintivos para recibir apoyo. Todos tienen la misma función: formar parte de una tribu.

De acuerdo con algunos científicos, la música es un elemento para identificar y mantener la cohesión de los grupos sociales.

Asimismo, sostienen que el cerebro humano evolucionó para creer que una ‘tribu musical’ permanece unida.

Método de intimidación

Una vez que las comunidades primitivas tuvieron sincronía y se identificaron como una misma tribu, encontraron otro problema: había depredadores de los cuales se tenían que defender.

Algunos animales emiten sonidos para defenderse y ahuyentar el peligro. El caso de los humanos no es diferente.

El músico evolucionista Joseph Jordania sostiene que la organización rítmica de los ruidos fuertes es la actividad predecesora del canto coral y en la antigüedad sirvió para ahuyentar a los depredadores de la sabana africana.

El científico cree que la repetición de sonidos tenía un efecto hipnótico en las personas que los unía contra un enemigo en común.

Para salir de la realidad

Los psicólogos cognitivos Steven Pinker y Gary Marcus coinciden en que la música es un elemento inútil desde un punto de vista evolutivo, pues no existen módulos neuronales dedicados a ella.

Sin embargo, hay ocasiones en las que el cerebro entra en un estado de flujo, que es un momento de inmersión profunda en cualquier actividad que la mente se olvida de todo lo que sucede alrededor.

El estado de flujo está ligado principalmente a las artes y una de ella es la música. Los productos musicales evolucionaron para ‘desconectar’ la mente, tanto en la creación como en la escucha, y provocar sensaciones agradables en el cerebro.

Incluso la palabra ‘flow’ (flujo) es utilizada en diversos géneros musicales para incitar a que los escuchas se sumerjan en ella, aun cuando es un término psicológico.

Evolución cultural

Recientemente surgió un proyecto llamado DarwinTunes, en el cual los participantes eligen los temas musicales con mayores probabilidades de sobrevivir.

El objetivo es demostrar que existe una evolución cultural en la música. Así habría una explicación de por qué algunas canciones superan la prueba del tiempo y se convierten en clásicos, mientras otras pasan al olvido.

Expresar emociones

Al igual que los idiomas, la música se aprende a través de un sistema de lenguaje; sin embargo, funcionan de maneras distintas.

Los idiomas sirven para dar un significado referencial y la música otorga a los humanos un significado emocional.

A pesar de que los idiomas y la música tienen un antepasado en común (la voz), los humanos las adaptaron para diferentes situaciones.

Es más cómodo (y romántico) dedicar una canción, que ‘dedicar’ una oración, incluso si se trata de un poema de amor, pues la música es más popular que la poesía.

 

 

(Vix)

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