Pamukkale, el palacio de algodón en Turquía

Turismo

Pamukkale significa “castillo de algodón” y se trata de uno de los lugares más peculiares y bellos del planeta.

Con 2.700 metros de extensión y una altura de 160, este lugar parece cubierto de nieve, pero en realidad se encuentra en una zona templada y el material que lo recubre se trata de residuos de carbonato de calcio y diferentes minerales del agua de sus fuentes, solidificados en forma de cascadas y piscinas de caliza y travertino.

Los movimientos tectónicos que tuvieron lugar en la depresión de la falla de la cuenca del río Menderes no sólo causaron frecuentes terremotos, sino que también ocasionaron la aparición de numerosas fuentes de aguas termales. Fueron esas aguas, con su alto contenido en minerales (creta en particular) las que crearon Pamukkale.

Además de algún material radioactivo, el agua contiene grandes cantidades de bicarbonatos y calcio que producen la precipitación de bicarbonato de calcio. Cada segundo brota de estas fuentes 250 l de agua, dando lugar a la precipitación de 2,2 g de creta por cada litro de agua o 0,55 kg de creta por segundo. Con el paso del tiempo algunas fuentes se secaron debido a los terremotos, mientras que otras nuevas surgieron en los alrededores.

 

Aguas termales terapéuticas y atardeceres de color rosa que te parecerán un ensueño componen los atractivos de este castillo de algodón, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO junto a la Hierápolis, una antigua ciudad helena situada en lo alto de su montaña.

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