Terrorífica leyenda de los muñecos que cobran vida

Curiosidades

En uno de los barrios de Puebla con más historia —hablamos de La Xonaca—se erige una peculiar fuente con un niño y una niña que a más de un transeúnte de la zona le provoca una sensación de miedo y de rechazo, contrario a lo que cualquiera esperaría de una imagen de dos niños, que por lo general suelen evocar sentimientos de alegría y júbilo.

Para muchos esta fuente es una simple decoración rara en la ciudad de Puebla, sin embargo, detrás de su construcción existe una macabra leyenda que marcó la historia de la región y de la Xonaca, a través de una lamentable tragedia.

Bajo el nombre de la Fuente de los muñecos este memorial recuerda la historia de dos hermanos, ella de seis y él siete años que habitaron la ciudad hacia 1937. Ambos habitaban en una casona ubicada a pocos pasos de la iglesia de La Candelaria, que según los datos de El Universal, fue remodelada y utilizada por Maximino Ávila Camacho —hermano del presidente Manuel Ávila Camacho— como casa de verano y que en algún punto de la historia también fue habitada por la mismísima Carlota de México.

El uso de dicha casona como casa de verano no era particularmente extraño, puesto que en la zona era perfectamente normal que algunos de los más adinerados del país, así como de Europa construyeran o compraran casas de descanso. Tal nivel de lujo implicaba que en dichas casas también habitaran aquellos que ayudaban al funcionamiento y cuidado del hogar. 

Tal era el caso de un caballerango —el mozo encargado de ensillar y cuidar de los caballos—, padre de los dos niños que actualmente figuran en la Fuente de los muñecos. En una ocasión, durante un día de lluvia, los dos hermanos caminaron a la escuela como todos los días, pero en un trágico giro del destino, no volvieron.

La búsqueda de ambos niños no tuvo éxito, por lo que las teorías comenzaron a apuntar que ambos niños, ya fuera por la lluvia, confusión o simplemente un terrible accidente debieron haber caído en un pozo cercano y muerto.

Tras el accidente, Maximino, quien fungía como gobernador de Puebla, ordenó la construcción de la fuente… y fue entonces cuando las historias de las apariciones y juegos de los niños comenzaron. 

Algunos pobladores dicen que en las noches los muñecos cobran vida y se les puede escuchar jugando y riendo, aunque para muchos otros estos fenómenos han pasado totalmente desapercibidos al tiempo que la historia de los pequeños ha caído en el olvido, así como el mantenimiento de la fuente, que ha perdido sus colores y la figura del niño hasta ha perdido un brazo

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